Lloret de Mar tiene fama de ser un destino de turismo de verano masivo. Lo que mucha gente no sabe es que fuera de temporada es un escenario ideal para actividades de team building: playas tranquilas, calas escondidas y un mar que en marzo tiene una luz especial.
Organizamos aquí una jornada náutica con kayaks y paddleboards para un equipo de 30 personas de una empresa de logística. La actividad combinó retos de coordinación en el agua con una comida en un restaurante con vistas al mar.
El agua tiene esa capacidad de poner a todo el mundo al mismo nivel. Literal y metafóricamente.
¿Quieres organizar algo parecido?
Hablemos de tu equipo →
